Tiempos

Desde la primera vez que Sophia entendió que ella alguna vez estuvo dentro de mí, quedó complacida y contenta con la respuesta. Durante mucho tiempo lo repetía sin mayores cuestionamientos: “yo estaba dentro de mi mamá y después salí”. Punto. (Hasta ahora no le ha interesado como llegó ahi… pero para allá vamos)

Pero creo que como este año comenzó a percibir cómo es que funciona el paso del tiempo, necesitó más información. Comenzó a impacientarse cuando iba a los cumpleaños de otros niñitos y no veía movimientos del de ella. Veía que pasaban y pasaban los días pero nada. Cero movimientos con respecto a su cumpleaños feliz. Aún no sabe que este es el último mes del año pero si entiende clarito que hace raaaaato que fue su fiestica anterior así que volvió sobre la pregunta:

-¿Mamá, cuando nací yo?-

-El 6 de diciembre, amor-

-¿Cuándo es diciembe?- (era agosto)

-En cuatro meses-

-¿¿¿¿En cuaaaaaato meseeess????- ¿Eso es mucho o poco?-

– Es poco, vida, falta poco. Estamos más cerca. Pero es que tu cumple viene cuando casi se acaba el año-

-¿Y yo estuve tooooodo el tiempo dento de tu pancita?-

-Ehhhhh, no. No todo un año. Menos tiempo-

-¿Poco tiempo o mucho tiempo?-

-El tiempo que duran los bebés. Están ahí nueve meses-

De repente se queda callada. Me observa y sonríe. Pero cuando yo creo que salí airosa de la explicación espacio-temporal me lanza:

-Es mucho tiempo, mami. El tiempo de los bebés es mucho-

Y se va a jugar.

Hoy cuando cumple cuatro años me pongo a pensar que lo mucho es poco si se mide en tiempo de bebés. Y más aún cuando ya no lo son.

calendario